viernes, 1 de noviembre de 2013

El campo en casa, nuestra propia produccion

El campo en casa, producir sin tierra

huerta hidroponica
Poco gasto energético, cero transporte, sin herbicidas, la hidroponia es una técnica de cultivo sin tierra que utiliza soluciones minerales en lugar de tierra y puede realizarse de manera doméstica.
Está marcando tendencia en las ciudades dentro del nuevo movimiento de agricultura urbana, se pueden producir tanto hortalizas, frutas y flores. Requiere poco espacio, inversión y mantenimiento, es sustentable y además favorece la alimentación sana.
La agricultura urbana consiste en realizar en la ciudad aquellos cultivos que tradicionalmente se efectúan en un ambiente rural, con el fin de producir alimentos, plantas o flores. Es una actividad sustentable, al generar un ahorro energético neto, porque no es necesario transportar la producción.
Este movimiento gana fuerza con el desarrollo de la hidroponia o agricultura hidropónica, un método utilizado para cultivar plantas usando soluciones minerales en vez de suelo agrícola.
Las raíces reciben una solución nutritiva equilibrada disuelta en agua con todos los elementos químicos esenciales para el desarrollo de las especies, que pueden crecer ya sea en una solución mineral únicamente, o bien en un medio inerte, como arena lavada, grava o perlita, entre muchas otras.
Desde hace cientos de años se conoce que la tierra cumple un rol de soporte y no aporta nutrientes a la planta. Estos son absorbidos únicamente si están disueltos en agua. Por eso, la hidroponia reemplaza el sustrato y facilita la captación de los nutrientes a través de un contacto más directo con la solución acuosa que contiene minerales”, explica Miguel Velardez, doctor en Biología Molecular y director general de Ciencia y Tecnología del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La hidroponia se puede realizar tanto a escala comercial como a nivel casero, con un procedimiento similar; lo que varía son los espacios necesarios.
Arnaldo Carnevale, profesor de la Escuela de Jardinería de la Facultad de Agronomía, perteneciente a la Universidad de Buenos Aires, explica: “La característica más importante de esta técnica es el bajo consumo de agua y la generación de mayor producción en menor espacio. Además, se puede cultivar durante todo el año bajo cubierta y no es necesaria la rotación, no se precisan herbicidas porque no hay malezas y se usan menos insecticidas porque es un cultivo protegido”. Es decir, es una práctica ecológicamente positiva porque no agrede al medioambiente.
Mediante el cultivo hidropónico se pueden originar muchas especies: hortalizas de hoja y de frutos, aromáticas, brotes de cualquier tipo de semilla, plantines para jardines y plantas medicinales. Entre las más conocidas, se anotan tomates, lechuga, espinaca, zanahoria, menta, albahaca, frutillas y melones. También, plantas florales, como azucenas, gerberas, claveles, rosales; y a nivel rural, se siembran forrajes tanto para ganado, caballos y conejos.
En ese sentido, Velardez enumera los principales beneficios de la agricultura urbana en relación con la tradicional: “La productividad es 10 veces superior o más, utiliza menos del 10% del agua, minimiza el costo de transporte porque se produce y se consume en la misma ciudad, usa menos del 50% de fertilizantes, la gente puede cultivar sus propios alimentos en casa, el costo y el esfuerzo de mantenimiento es menor y favorece una alimentación más sana porque se sabe exactamente cómo se produce el vegetal y si se usó o no algún pesticida.

La quinta, en el balcón

Miguel Velardez aconseja la incorporación de este método en la ciudad: “Una familia tipo que vive en un departamento con un balcón de 4,5 metros cuadrados, puede instalar 5 canteros hidropónicos de un metro de largo por 20 cm de ancho. Allí se pueden plantar tomates, ajíes, lechuga, albahaca y frutillas que se riegan con agua con nutrientes. Al año, pueden llegar a producir 150 kg de tomates, 60 kg de ajíes, 10 kg de lechuga, 4 kg de albahaca y 40 kg de frutillas”.
Por su lado, Carnevale señala: “Para hacer gerberas necesitamos una maceta de 7 litros, perlita como sustrato y riego manual con solución de nutrientes 4 veces por día. Los plantines se hacen en bandejas de siembra con sustrato de granulometría fina, también se puede usar turba y se riega del mismo modo y con los mismos nutrientes”.
El sistema puede ser más sofisticado y utilizar contenedores -canteros-, un sistema de bomba de agua, un sistema para medir PH, un timer para la automatización del circuito, un aireador, sales minerales para preparar la solución de nutrientes según cada cultivo, agua potable y luz natural o artificial.
La hidroponia urbana requiere un mantenimiento mínimo, se necesita controlar el PH y los nutrientes, mantener la oxigenación y el nivel de agua. En escala comercial, también se necesita vigilar la conductividad eléctrica y realizar periódicamente análisis químicos de los nutrientes.
Con lo que cuesta el kilo de tomates, ¿no está para animarse?

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